El almacenamiento en la nube ha revolucionado nuestra experiencia con Internet, el uso del software o programas y la forma en la que almacenamos nuestros archivos. Antes necesitábamos una computadora con gran capacidad de procesamiento y almacenamiento para nuestros archivos y aplicaciones, pero ahora, gracias a la posibilidad de almacenar datos, archivos y documentos en la nube y de realizar todas las tareas que necesitamos con las numerosas aplicaciones web existentes en la red, sólo necesitamos un dispositivo conectado a Internet.
Todo esto ha cambiado la forma de ver y asumir nuestra experiencia con computadoras y dispositivos móviles. Lo importante ahora no es tener y proteger, sino acceder y compartir. Las aplicaciones y los datos están ahora siempre disponibles a través de dispositivos (computadoras, teléfonos móviles, tabletas...) que tengan un navegador web (Google Chrome, Mozilla Firefox, Internet Explorer, Edge...). Además, todos los usuarios tendrán actualizadas las aplicaciones en el momento.








