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6 de noviembre de 2016

Cómo proteger tu identidad digital

La web 2.0 ha contribuido a la construcción de canales hiperconectados donde los usuarios se expresan, interactúan, participan, colaboran y comparten, y donde cada persona se muestra con una serie de cualidades que definen su personalidad en la Red, su “yo” virtual, es decir, su identidad digital. La cuestión es... ¿sabemos gestionar esa identidad de forma adecuada?
Estos son diez consejos para una buena identidad digital:

1. Presencia y actualización. Las redes sociales son el principal foco generador de identidad digital. Crear perfiles adecuados para cada una de las redes sociales en las que se va a interactuar, eliminando cuentas o perfiles que no se utilizan por falta de medios o de tiempo. Hacer actualizaciones, una vez por semana como mínimo, en las redes horizontales y verticales (pudiéndonos ayudar de herramientas de publicación automática como Botize o Hootsuite).

2. Tener un blog personal o corporativo. Actualizarlo periódicamente, además de agradecer y responder a los comentarios. Compartir las actualizaciones a través de las redes sociales y con sindicación de contenidos. Siempre que sea posible incrustarlo en la página web como si se tratase de una pestaña más. Difundir cada nuevo artículo que se publique en las respuestas en foros o comentar en otros blogs en los que se hable del asunto.

3. Cuidar la imagen mostrando transparencia y contenido original. La comunicación ha de ser honesta, usando fuentes fidedignas. Si usas material de terceros, recuerda citar la autoría.

4. Aportar contenido de calidad. Participa en grupos y foros de debate relacionados con tu sector de actividad, pero no hables por hablar, lo que aportes es tu insignia de identidad. Recuerda que siempre puedes incluir una imagen para atraer la atención de la persona que lo lea y si quieres aunar imagen e información, lánzate a crear una infografía con alguna herramienta gratuita online.

5. Mantener una actitud en la red activa, abierta, participativa y dar las gracias a los que opinan sobre nuestras publicaciones. Es importante tener bien atendidos a nuestros seguidores.

6. Respetar siempre la opinión de quienes participan en tus comunicados, estén o no de acuerdo contigo. Gestionar bien una crisis es fundamental, por tanto debes dar respuesta incluso cuando las críticas sean desfavorables y mostrar tu preocupación sincera hacia los motivos de esa crítica.

7. Identificar los canales apropiados para nuestro sector, segmentando adecuadamente al público objetivo. Ejecutar las acciones, publicaciones y comentarios de acuerdo a nuestros objetivos. Monitorizar tus contenidos y los de tu competencia para conocer tus ventajas y desventajas y actuar en consecuencia. Analizar los resultados de las acciones para conocer el impacto, repercusión, influencia y alcance de nuestros objetivos.

8. Tener en cuenta las reglas de urbanidad digital. Cuidando la redacción y manteniendo la atención del lector con palabras en negrita, ladillos y enlaces para que rompan la uniformidad del texto y generen interés del lector con un solo vistazo.

9. Permanecer atento a las nuevas redes y formas de difusión que podrían ayudarnos para crear alertas sobre temas de interés que podemos utilizar posteriormente. Así mismo, participar en publicaciones de terceros, realizando aportes constructivos que fortalezcan nuestra imagen digital.

10. Diferenciar entre lo público y lo privado. Tener en cuenta que cualquier información que se publica en Internet, aunque se trate de un contenido privado, es susceptible de ser accesible por todos.




22 de septiembre de 2016

Identidad digital

La identidad digital (también llamada identidad 2.0) es lo que somos para otros en la red o, mejor dicho, lo que la red dice que somos a los demás. Es el rastro que cada usuario de Internet deja en la red como resultado de su interrelación con otros usuarios o con la generación de contenidos.
El rastro que conforma la identidad digital está formado por una serie de impactos de distinta procedencia. Algunos de ellos son:
  • Perfiles personales en redes sociales y profesionales, en portales de búsqueda de empleo.
  • Contenidos digitales: fotos en redes sociales, vídeos, presentaciones, documentos publicados en webs, una web personal, un blog…
  • Comentarios en foros, blogs, portales de información, redes sociales...
  • Amigos, contactos, seguidores y a quienes seguimos…
  • Direcciones de correo electrónico.
  • Mensajería instantánea.
Construimos una identidad digital a partir de todas nuestras actuaciones en el ciberespacio (imágenes, comentarios, links visitados, lugares donde publicamos nuestros datos...); nuestra identidad digital se relaciona entonces con la de los demás y es vista por tod@s de una forma subjetiva  que definirá nuestra reputación digital. Los demás nos verán de un modo u otro según nuestras actuaciones, por ello, una de las competencias personales necesarias en la sociedad actual para el ciudadano digital es el saber gestionar su propia identidad digital, actuando de una manera ética y legal, dentro de una correcta cultura de la participación. 


Lo cierto es que, en el mundo digitalizado en el que vivimos, tener una identidad o una reputación buena en la red nos evitará muchos quebraderos de cabeza. Por eso, en una próximo entrada recopilaré algunos consejos para proteger nuestra identidad digital.